" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

domingo, 16 de junio de 2019

Tres poetas polacos: Milosz, Symborska, Zagajewski/mini antología






Czeslaw Milosz, hondo y complejo, frente a la levedad  aparente y el humor dramático y a la vez lírico en Szymborska, - tan  elegante y llena de gracia en sus fotografías como en su escritura-, y Adam Zagajewski  autor de imprescindibles versos y obras en prosa, la última leída "Releer a Rilke" y  del  que no hay que olvidar  las palabras llenas de sabiduría sobre el valor del arte,  considerado  superficialmente inútil ante los problemas de la vida y del mundo:  "es sólo arte, es sólo poesía , es lo único que tenemos".


                               
I.-Ceszlaw Milosz (1911-2004)



Prueba

no obstante conociste las infernales llamas.
Incluso podrías decir cómo son: reales,
Con ganchos puntiagudos para desgarrar la carne
A trozos, hasta el hueso. Y al pasar por la calle
Había torturas, sangre derramada, azotes.
Los recuerdos y no dudas. Seguro que existe el infierno. 


1913

Emprendí un viaje hacia Italia después de la siega.
En aquel año de 1913 la segadora Mccormich
Pasaba por primera vez por nuestros campos,
Cortaba los rastrojos de forma diferente
A la que dejaba la hoz de los segadores o la guadaña.
En el mismo tren, pero en tercera,viajaba
Mi arrendatario Josel a ver a sus parientes en Grodno.
Cené en la taberna de la estación de Grodno,
En la mesa larga , bajo unos ficus.
Recordé el alto puente en el Niemen,
Cuando el tren giraba en el paso de los Alpes.
Y me desperté sobre las aguas, en el resplandor
De una laguna perlada, azul grisácea
En aquella ciudad donde el viajero olvida quién es.
Vi el futuro en las aguas del Leteo.
¿Es este mi siglo? Estoy sentado con el nieto
De Josel en otro continente, discutiendo
Sobre poetas amigos. Encarnado de nuevo,
Joven, pero me identifico con el que vivió hace tiempo.
Qué extraños ropajes, qué extraña es la calle,
Y yo, incapaz de decir lo que sé
Porque no es esta una lección para los vivos.
Cerré los ojos  y mi cara acogió el sol
Aquí, ahora, bebiendo café en Piazza San Marco.



Campo de Fiori

En Roma en el Campo di Fiori
Cestos de aceitunas y limones
Adoquines rociados de vino
Y de trozos de flores.
Marisco rosado
Vierten los vendedores al mostrador,
Brazados de negras uvas
Caen en la piel de los melocotones.

Aquí, en esta misma plaza
Quemaron a Giordano Bruno,
El verdugo encendió la pira
Ante un círculo de curiosa turba,
Y apenas se apagaron las llamas,
Las tabernas volvían a  llenas,
Cestos de aceitunas y limones
Traían los vendedores en sus cabezas.

Recordé Campo de Fiori
En Varsovia cerca del tiovivo,
En una agradable tarde primaveral, 
Con sonidos de una música alegre.
Las salvas tras los muros del gueto,
Las apagaba la jovial melodía
Y las parejas se elevaban
Muy alto en aquel claro cielo.

A veces el viento traía negras
Cometas de las casas en llamas,
Ellos, subidos en el tíovivo,
Cogían algunos retazos al  aire.
Aquel viento de las casa en llamas
Levantaba los vestidos de las chicas,
Las multitudes alegres  reían
Aquel bello domingo varsoviano.

Alguien puede leer una moral,
Que el pueblo varsoviano o romano
Mercadea, se divierte, ama
Ante hogueras martiriales.
Otro lee la moral
Sobre el pasar de las cosas humanas,
Sobre el olvido que crece
Antes de que se apaguen las llamas.

Pero yo entonces pensaba
En la soledad de los que perecen.
En que cuando Giordano Bruno
Subió al cadalso
No encontró en la lengua humana
Ni una sola  expresión
Para despedirse de la humanidad,
Esa humanidad que permanecía.

Ya corrían a servirse vino.
A vender blancas estrellamares,
Cestos de aceitunas y limones
Traían en la alegre algarabía.
Y él ya estaba lejos,
Como si hubieran pasado siglos,
Aunque ellos esperaron un instante
A que se elevara en las llamas.

Y para los que perecieron, solitarios,
Olvidados ya del mundo,
Nuestra lengua devino extraña
Como la lengua de un planeta antiguo.
Hasta que todo sea una leyenda
Y después de muchos años,
En un nuevo Campo di Fiori,
Se alce en sedición la palabra del poeta.
                                             Varsovia, Pascua,1943


Si

Si Dios no existe

Si Dios no existe,
Significa que somos dioses.

Dijimos "No" al principio del mundo
Que es el principio del paso del tiempo y la muerte,
Y también el principio de la inconsciencia,
Ideamos el bien y el mal.
Construimos catedrales.
Erigimos altares en honor del Ausente.
Creíamos poder recuperar el Paraíso perdido.
                                                                                                                 2002


II.-Wislawa Szymborska (1923-2012)


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FALTA DE ATENCIÓN


Ayer me porté mal con el cosmos.
Viví todo el día sin preguntar por nada,
sin sorprenderme de nada.

Realicé acciones cotidianas,
como si fuera lo único que tenía que hacer.

Aspirar, espirar, un paso tras otro, obligaciones,
pero sin pensamientos que fueran más allá
de salir de casa y volver a casa.

El mundo podría ser tenido por un mundo loco
y yo lo tuve para mi propio y trivial uso.

Ningún cómo, ningún porqué,
o de dónde ha salido éste,
o para qué quiere tantos impactantes detalles.
Fui como un clavo superficialmente clavado a la pared,
o
(aquí una comparación que no se me ha ocurrido).

Uno tras otro se fueron sucediendo los cambios
incluso en el limitado campo de una abrir y cerrar de ojos.
En la mesa más joven, con una mano un día más joven
había pan de ayer cortado de forma distinta.

Las nubes como nunca y la lluvia como nunca,
porque era con otras gotas que llovía.

La Tierra giraba sobre su eje
pero en un espacio abandonado para siempre.

Duró sus buenas 24 horas.
1.440 minutos de ocasiones.
86.400 segundos que mirar.

El cósmico savoir-vivre
aunque calla sobre nuestro asunto,
exige, sin embargo algo de nosotros:
una cierta atención, un par de frases de Pascal
y una sorprendente participación en este juego
de reglas desconocidas.





ABC

Ya nunca sabré qué pensaba de mí A.
Si B. llegó a perdonarme de verdad.
Por qué C. aparentaba que no pasaba nada.
Qué papel jugó D. en el silencio de E.
Qué esperaba F.,si es que esperaba.
Qué aparentaba G., a pesar de estar segura.
Qué quería ocultar H.
Qué quería añadir I.
Si el hecho de que yo estuviera a su lado
tuvo alguna importancia
para J. para K. y para el resto del alfabeto.



NOTAS DE UNA EXPEDICIÓN NO REALIZADA AL HIMALAYA


Así, pues, esto es el Himalaya. 
Montañas corriendo hacia la luna.
El instante del despegue detenido
en un cielo rasgado.
Un desierto de nubes lleno de agujeros.
Un golpe en la nada.
El eco: un mudo blanco.
Silencio.

Yeti, abajo es miércoles,
hay abecedario y pan,
dos y dos son cuatro,
y la nieve se funde.
Hay una manzana roja 
partida en cuatro.

Yeti, entre nosotros 
no sólo existe el crimen.
Yeti, no todas las palabras
condenan a muerte.

Heredamos la esperanza,
regalo del olvido.
Verás cómo entre ruinas
parimos niños.

Yeti, tenemos a Shakespeare.
Yeti, tocamos el violín.
Yeti, al anochecer
prendemos la luz. 

Aquí, ni luna ni tierra,
y se congelan las lágrimas.
¡Oh, Yeti, casi hombre de la luna,
piénsalo y vuelve!

Así dije, a gritos, el Yeti 
entre las cuatro paredes de avalanchas,
y para entrar en calor pateaba
en la nieve,
en la eterna.

CUMPLEAÑOS
Cuánto mundo ha venido de todo el mundo:

morrenas y murenas, mares y morago,
auroras, arcoiris, águilas y astrago.
¿Dónde ponerlo todo? Dios mío, ¡qué hago?
Esos llandes, lloredos, lluvias y llubinas,
esas llacas y llamas, ¿cómo las hacinas?
Berilos, gorilas, trémolos y mirlos.
Gracias, no sabría cómo digerirlos.
No hay jarro ninguno para berza ni brezo,
aletazo, gazapo, zaragata y cerezo.
¿Dónde guardo el colibrí?, ¿dónde el brocado?
Con la cebra y la cabra en serio me enfado.
El dióxido ya es algo que vale por tres,
y aquí, para colmo, octópodo y ciempiés.
Aunque han quitado el precio des estrellas,
lo adivino y creo que no soy digna de ellas.
¿Vale la pena acaso regalar un ocaso?
¿A alguien que en el mundo está sólo de paso?
Me entretengo un segundo, y sólo un segundo:
los detalles omito y el resto confundo.
¡Imposible apartar lo real del vacío!
Perderé sin remedio mis flores de estío.
Flor perdida, marchita, ¡qué pena de gasto!
El  peciolo, y la hoja, y el cáliz tan casto,
¡cómo se esfuerza para  no durar entera,
qué desdén puntilloso, qué endeblez altanera!



III- Adam Zagajewski (1945-)



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EN DEFENSA DE LA POESÍA, ETC.


Sí, en defensa de la poesía y del estilo elevado, etc.,

pero también una tarde estival en un pueblo,
cuando huelen los jardines y los gatos están quietos
delante de las casas, como filósofos chinos.


TEMA:BRODSKY



Por favor, apunten: nacido en mayo,en una húmeda ciudad (de ahí el tema:agua),
sitiada poco después por un ejército
cuyos oficiales llevaban en la mochila
poemas de Hölderlin mas, por desgracia, sin
tiempo para leer. Excesivo trabajo en el terreno.


El tono, sardónico; la desesperanza, real.Siempre de viaje, de México a Venecia,
era querido, era un orador que sin descanso
hacía campaña por su partido poco útil
(su nombre Poesía versus Infinito,
o PVI, si alguien prefiere las siglas).

En todas las ciudades y puertos tenía
a sus agentes; a veces cantaba poemas
ante una conmovida multitud que nada
entendía; después,cansado, fumaba un Gauloises
en el muelle de cemento, y las gaviotas viraban
en lo alto como en el Báltico, en casa.

Una enorme inteligencia. Tema favorito: el tiempo
versus el pensamiento que persigue fantasmas;
María Estuardo, Dédalo, Tiberio reviven en él.
La poesía debía ser como una carrera de caballos:
los caballos son salvajes; los jinetes de mármol;
la meta invisible, desaparece en las nubes.

Por favor, recuerden: ironía y dolor;
el dolor vivía en el corazón ya hacía tiempo
y crecía sin descanso; sí, como
si cada elegía por él escrita
lo amara con egoísmo y deseara
convertirlo en su protagonista;

pero, por favor, señores (un poco de paciencia
ya terminamos), en realidad no sé
cómo mostrar eso: aquella casi ternura,
y la sonrisa, tímida apenas,
un momento de duda, el afecto,
una pequeña pausa en la argumentación.



GRIEGOS

Quisiera haber sido contemporáneo de los griegos,
hablar con los discípulos de Sófocles,
sentir la gravedad de los misterios secretos.

pero cuando nací vivía y gobernaba
aún el georgiano picado de viruelas
 y sus lúgubres policías y teorías.

Fueron años de luto y de memoria,
años de charlas sobrias y silencio,
había muy poca alegría,

tan sólo algunos pájaros lo ignoraban,
y algunos niños, los árboles.
Por ejemplo, el manzano de nuestra calle

alegremente brotaba en abril
con blancas flores y estallaba
en una risa extática.


LEONARDO

Ahora vive en Francia,
más tranquilo y mucho más débil.
Es el orgullo del reino. El monarca
le honra con su amistad.
El Loira fluye lento con sus aguas.
Considera los proyectos
que no ha conseguido realizar.
La mano derecha, medio paralizada,
ya se ha despedido de él.
La izquierda también quería irse.
Y el corazón, y todo el cuerpo.
Aún se defienden
las islas de luz.


1969

Murió Gombrowicz; los americanos andaban por 
la Luna,
saltando con cuidado, como temiendo que se hiciera
añicos.
Erbarme dich, mein Gott, cantaba una mujer negra
en una iglesia.
Fue un tórrido verano, el agua de los lagos dulce y
caliente.
Seguía la guerra fría, los rusos ocuparon Praga.
Nos encontramos por primera vez ese año.
Sólo la hierba, amarilla y cansada, era inmortal.
Murió Gombrowicz. Los americanos andaban por 
la Luna.
Tiempo, ten piedad. Destrucción, ten piedad.




Czeslaw MiloszTierra inalcanzable, Galaxia Gutenberg, 2011

Wislawa Szymborska:
Paisaje con grano de arena, Lumen,1997
-Dos puntos, Ediciones Igitur, 2007

Adam Zagajewski
-Tierra de fuego, Acantilado, 2004
-Antenas,Acantilado, 2007
-Mano invisible,Acantilado, 2012
-Asimetría, Acantilado, 2017



viernes, 19 de abril de 2019

Stephen Dixon "Historias tardías"








En este libro de cuentos Stephen Dixon ofrece  la posibilidad de dos lecturas:  leer cada uno de ellos  como un relato que acaba en sí mismo o leer los treinta y un textos como una novela formada por distintos momentos de  la vida del escritor  Philip Seidel. 
Pero cualquiera de las  opciones que se elija, la lectura revelará por qué la crítica considera a este autor uno de los mejores cuentistas norteamericanos aunque sea un escritor en cierto sentido secreto y menos conocido de lo que merece.
Dixon es distinto en su sencillez abrumadora y mientras se   lee sorprende que  palabras sin un brillo especial y una sintaxis sin pirotecnias hayan sido  activadas de alguna manera para producir  esa clase especial de belleza.   Debe ser el punto de vista, la mirada tan personal con que enfoca lo real en su totalidad y también la profundidad desde la que escribe y la proyección de pensamiento puro que tanto valoraba Naipaul en el estilo -en este caso, sobre lo mínimo, lo visto, lo vivido, o lo soñado.

                           


ESPOSA EN REVERSO


Su esposa muere, los labios ligeramente separados, un ojo abierto.Él golpea la puerta del dormitorio de su hija menor y le dice: "Sería mejor que vinieras. Parece que mamá está por fallecer". Su esposa entra en coma  tres días después de haber vuelto a casa y sigue así durante once días. Hacen una pequeña fiesta el segundo día de su regreso: salmón de Nueva Escocia, chocolates, un risotto que prepara él, queso brie, frutillas, champagne. Un vehículo de traslado médico trae a su esposa a casa.Dice: "Ya no quiero más asistencia vital, ni remedios, ni suero, ni comida". Él llama al 911 por cuarta vez en dos años, le dice al operador: "Mi esposa; estoy seguro de que es otra vez neumonía". A su esposa le colocan un tubo traqueal. "¿Cuándo me lo sacarán?", dice ella, y el doctor responde:"¿Para ser honesto? Nunca". "Su esposa tiene un grado muy grave de neumonía", les dice a él y a sus hijas, la primera vez,el médico de cuidaos intensivos, "y entre uno y dos por ciento de probabilidades de sobrevivir".Ahora su esposa usa una silla de ruedas.Ahora su esposa usa un carrito a motor. Ahora su esposa usa un andador con rueditas. Ahora su esposa usa un andador. Su esposa tiene que usar bastón. A su esposa le diagnostican esclerosis múltiple. Su esposa tiene problemas para caminar. Su esposa da a luz a su segunda hija. "Esta vez no lloraste", le dice y él contesta:"Estoy igual de feliz". Su esposa le dice: "Me parece que algo no anda bien con mis ojos".Su esposa da a luz a su hija. 
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               El obstetra dice:"Nunca vi a aun padre llorar en la sala de partos". El rabino les declara marido y mujer, y justo antes de besarla, él se pone a llorar. "Casémonos·, le dice y ella dice:"Por mí está bien", y él dice "¿De veras?", y se pone a llorar."Qué reacción", dice ella, y él: "Estoy tan feliz, tan feliz" y ella lo abraza y le dice:"Yo también".Ella lo llama: "¿Cómo estás" ¿Quieres que nos encontremos y hablemos un poco?". Lo alcanza hasta la entrada de su edificio y le dice: "Esto sencillamente no está funcionando".En su primera cita verdadera vana un restaurante y él le dice."si me pongo tan quisquilloso sobre qué comer es porque soy vegetariano, cosa que estaba un poco reacio a decirte, tan pronto" y ella dice:"¿Por qué ? No es nada tan peculiar. Solo significa que no vamos a compartir la entrada, excepto las verduras". En una fiesta conoce a una mujer. Conversan durante largo rato. Ella tiene que dejar la fiesta para asistir a un concierto. Él le pide su número de teléfono. Le dice:"Te llamaré",y ella:"Eso me agradaría": Se despiden en la puerta y él le estrecha la mano. Después de que ella se ha ido, piensa:"Esa mujer va a ser mi esposa".





Stephen DixonHistorias tardías, Eterna Cadencia,  2018