" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

miércoles, 2 de marzo de 2011

Antoni TÁPIES & José Ángel VALENTE y Eugenio Montale

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Antoni Tàpies, (Barcelona,1923) en los inicios estuvo influido por el dadaísmo y el surrealismo pero en los años cincuenta se decanta por la abstracción informalista. En 1948 con algunos poetas, pintores, y escritores había creado en Barcelona un movimiento de vanguardia Dau al Set (Dado en el número siete) que enlazó con el surrealismo interrumpido por la guerra civil y tomó como ejemplo la figura de Joan Miró.


En sus pinturas de madurez se condensa un sustrato cultural de elementos occidentales y orientales; entre ellos se pueden rastrear influencias filosóficas budistas y de estética zen pero también recursos de graffiti callejero.


Los soportes son tratados como muros (tàpies) con materiales elementales, arpilleras, arenas, polvo de mármol... a los que dota de expresividad y dramatismo; en algún lugar de su fragmento autobiográfico Memoria personal, 1983, desvela que entre los enigmáticos signos que atraviesan sus obras las frecuentes cruces no son un símbolo religioso en sentido estricto sino que corresponden a la inicial T del nombre de su esposa, Teresa.


Con una gama cromática austera y restringida consigue ricas texturas en superficies tratadas con técnicas complejas de dripping, gratagge y otras, en las que el azar es un elemento activo. Se suele calificar su pintura como matérica y se le considera un precursor importante del arte povera.








A Antoni Tàpies

CUERPO volcado
sobre sombra.

Toma forma de sí.
Se abre
hacia su vértice.

Número,
fracción.
Graffito el siete.

Escribo,
escribes sobre sombra, sobre cuerpo, donde
viene la luz a requerirte oscura.
                                                José Ángel Valente





El arte pobre

La pintura
de caballete cuesta sacrificios
a quien la hace y es siempre un excedente
de quien la compra e ignora cómo o dónde colgarla.
Durante algunos años pinté tan sólo redes
con apresados pájaros,
en el azul papel de azúcar o en tela de embalaje.
Vino y café, y trazos de dentrífico
si al fondo había un mar capaz de espumas:
he ahí los colores.
También compuse con ceniza y fondos
de capuchino en Sainte-Adresse donde
encontró Jongkind sus heladas luces,
y quedó el producto protegido con alcanfor y celofán
(más fue menguado el éxito).
Es la parte de mí que sobrevive
de la nada que fui, del todo que tú eras,
sin saberlo. /Eugenio Montale

[Versión de José Ángel Valente de un poema de Eugenio Montale]




El poema original de Montale con la traducción de Fabio Morabito, en  
Eugenio Montale ,Poesía completa, Galaxia Gutenberg,p. 579. 

L'ARTE POVERA
La pittura
da cavalleto costa sacrifizi
a chi la fa ed è sempre un sovrappiù
per chi la compra e non sa dove appenderla.
Per qualche anno ho dipinto solo ròccoli
con uccelli insaccati,
su carta blu da zucchero o cannelé da imballo.
Vino e caffè, tracce di dentifricio
se in fondo c'era un mare infiochettabile,
queste le tinte.
Composi anche con cenere e con fondi
di cappuccino a Sainte-Adresse là dove
Jongkind trovò le sue gelide luci
e il pacco fu protetto da cellofane e canfora
(con scarso esito).
È la parte di me che riesce a sopravvivere
del nulla ch'era in me, del tutto ch'eri
tu, inconsapevole.


EL ARTE POBRE//La pintura/de caballete exige sacrificios/ para quien la hace y es siempre un estorbo/ para quien la compra y no sabe dónde colgarla./Durante algunos años sólo he pintado pájaros/cogidos en las redes,/sobre papel azul de azúcar o cartón de embalaje./Vino y café, huellas de pasta de dientes/ si aparecía en el fondo un mar rizado,/tales los colores./Usé también cenizas y fondos/ de capuchino a Sainte-Adresse, ahí donde Jongkind halló sus gélidas luces,/y quise resguardar, con poco éxito,/el paquete con alcanfor y plástico./Es la parte de mí que logra sobrevivir/ de la nada que había en mí, del todo que tú eras/ sin saberlo.

Enlaces/Links:

José Ángel Valente, El dios del lugar, TusQuets.
Antoni Tàpies, Memoria personal, Seix Barral