" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

domingo, 1 de marzo de 2009

Escuchar la Tercera de Beethoven con MICK KELLY... (o con CARSON McCULLERS)

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Es posible imaginarse a Mick Kelly como a una Carson McCullers de su edad. Es probable que el personaje tenga mucho de autobiográfico. Estas páginas son sugerentes para alguien a quien le guste oír música o desee aprender otra forma de escucharla; Mick Kelly, catorce años, una adolescente con mirada original e  inteligencia refinada  que...adora la música hasta el punto de sentarse en la oscuridad fuera de  casas ajenas donde la radio transmite conciertos, única forma que tiene de escucharla y sentirse transportada por  notas,  sonidos y los distintos timbres a un "cuarto interior". 

Mick Kelly que acabará pagando los plazos que quedan  de la radio de Mr. Singer, cuando este muera, y su sueño  será comprarse un piano,... también a plazos. Mick Kelly,un ejemplar  en femenino de la raza de Huckleberry Finn y Holden Caulfield y de la misma entidad literaria y humana. La historia sucede en los años treinta, en plena Depresión, en algún estado del sur de Estados Unidos,sobre un fondo de duros problemas económicos, sociales y raciales. Lo escribe Carson Mc Cullers en "El corazón es un cazador solitario".

Lo que sigue sucede una de las noches en que Mick Kelly sale "a la caza" de música que suene en casa de vecinos desconocidos, más afortunados, que tienen aparato de radio y mientras escucha, sentada, en la oscuridad la Tercera Sinfonía de Beethoven:














" La radio estaba encendida como de costumbre. Durante un segundo, se quedó junto a la ventana y contempló a la gente del interior.(...) estaba completamente oculta y sola.(...)Un programa sucedía a otro, y todos eran malos. Pero no le importaba de manera especial. Fumó y cogió un puñado de hierba. Al cabo de un rato empezó a hablar un nuevo presentador. Mencionó a Beethoven. Había leído algo en la biblioteca sobre este músico: su nombre se escribía con doble e, y era alemán como Mozart. El presentador dijo que iban a tocar su Tercera Sinfonía. Mick escuchaba sólo a medias porque quería pasear un poco más y no le importaba mucho lo que tocaban. Entonces la música empezó. Mick levantó la cabeza y se llevó el puño a la garganta."


"¿Qué había ocurrido? Durante un minuto la obertura se balanceó de un extremo a otro. Como un paseo o una marcha. Como Dios pavoneándose en la noche. Su exterior se heló de repente y sólo aquella parte de la música mantuvo su calor en el corazón. Ni siquiera pudo oír lo que sonaba después, sino que se quedó allí esperando y helada, con lo puños apretados. Al cabo de un rato la música volvió, con más fuerza y volumen. No tenía nada que ver con Dios. Era ella Mick Kelly, caminando durante el día y sola por la noche. Bajo el ardiente sol y en la oscuridad con todos sus proyectos y sentimientos. La música era ella...,ella de verdad."


"(...)El mundo entero era esta música y ella no era capaz de escucharla con suficiente firmeza. Entonces, finalmente, volvió a sonar la música de la obertura, con todos los diferentes instrumentos agrupados haciendo sonar cada nota como un puño apretado, duro que le golpeaba el corazón. Y la primera parte terminó."
"Aquella música no duraba mucho tiempo, ni poco.No tenía nada que ver con el tiempo que transcurría. Mick permanecía sentada con los brazos rodeando fuertemente sus rodillas, mordiendo con dureza sus saladas rodillas. Quizá llevaba escuchando sólo cinco minutos, o media noche. La segunda parte tenía matices oscuros...; era una marcha lenta. No triste, sino como si el mundo entero estuviera muerto y negro y no sirviera nada pensar cómo era antes. Uno de aquellos instrumentos parecidos al cuerno tocaba una melodía triste y argentina. Entonces la música se tornó colérica y con un fondo de excitación. Y finalmente retornó la marcha sombría." "Pero quizá fue la última parte de la sinfonía la música que más la cutivó. Era alegre y como si las personas más grandes del mundo corrieran y saltaran en la más absoluta libertad. Una música maravillosa como aquella podía representar la peor herida que se pudiera padecer. Aquella sinfonía era el mundo entero, y ella era demasiado pequeña para escucharla."

" Finalmente, la sinfonía terminó, y Mick se sentó muy rígida con los brazos rodeándole las rodillas. Otro programa siguió en la radio y Mick se tapó los oídos con los dedos. La música sólo le dejaba aquel sufrimiento, además de un vacío. No podía recordar nada de la sinfonía, ni siquiera las últimas notas. Trató de recordar pero ningún sonido acudió a su mente. Ahora que todo había terminado sólo quedaba su corazón como un conejillo y aquel terrible dolor."



[Mick tumbada en la yerba en la oscura noche]"No estaba tratando de recordar la música cuando de repente le vino a la cabeza. La primera parte se desgranó en su mente exactamente tal como había sido tocada. Mick escuchó de una manera tranquila y lenta, y pensó en las notas como un problema de geometría, de modo que podría recordarlas. Podía ver la forma de las notas muy claramente, y sabía que no las olvidaría."



"Ahora se sentía bien. Murmuró algunas palabras en voz alta: "Señor, perdóname, porque no sé lo que hago". ¿Por qué había pensado en eso? Todo el mundo en los últimos años sabía que no había ningún Dios. Cuando pensaba en él solía imaginarse que dios era Mister Singer con una larga y blanca sábana envolviéndole. Dios era el silencio...; quizá por eso, se lo había recordado. Dijo nuevamente las palabras, tal como se las diría a Mister Singer: "Dios, perdóname, porque no sé lo que hago."


"Esta parte de la música era hermosa y clara. Podría cantarla ahora siempre quie quisiera. quizá más tarde, cuando acabara de despertarse una mañana, podría recordar algo más de la música. Si alguna vez oía nuevamente, habría otras partes que añadir a lo que ya tenía en su mente. Y tal vez si pudiera oírla cuatro veces, sólo cuatro veces, la recordaría entera. Tal vez."

"Una vez más escuchó esta parte de la obertura de la sinfonía. Entonces las notas se hicieron más lentas y suaves y era como si estuviera cantando lentamente en el oscuro suelo."
Carson McCullers y George Davis en 1946.(foto,Henri Cartier-Bresson)

Que una chica tan joven como fuera capaz de crear esos personajes, atmósferas,  situaciones... Que una escritura tan sencilla guardara en su interior una carga de profundidad poética tan densa y envolvente...Carson McCullers ...había nacido en Columbus (Georgia) en 1917 y murió en 1967 en Nueva York. Publicó "El corazón es un cazador solitario" en 1940.Tenía 23 años y esta primera novela era ya una prueba de sensibilidad y talento excepcional.





McCullers,C.:El corazón es un cazador solitario. Seix Barral.


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