" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

domingo, 2 de octubre de 2016

El Cubismo y María Blanchard





María Blanchard, es  menos conocida y valorada de lo que su obra merece. Gabriel Ferrater en Sobre pintura,1979, ya señalaba la opacidad y el olvido en que por complejas circunstancias se había mantenido su figura :
"Un tercer nombre español, tras los de Picasso y Gris, figura entre los de los  pintores que formaron parte de los primeros círculos cubistas: el de María Blanchard. Pero mientras que Gris y Picasso gozan hoy de una fama extensa y de profusa manifestación, María Blanchard no es conocida casi más que por unos cuantos especialistas o por los más atentos aficionados a la pintura moderna".
En 2012 una  exposición de la Fundación Botín:María Blanchard cubista ponía en evidencia el desconocimiento y la superficial valoración de la artista presentando 74 pinturas realizadas entre 1916-19. 
Sólo era preciso entrar  en la sala  y sentirse rodeado por las  obras para  comprender que se estaba ante una artista de primer orden equiparable a los grandes que convivieron en el París de las vanguardias y ayudaron a afianzar sus logros.Una concentración de energía plástica sacudía y atrapaba al visitante sorprendido y se grababa en la memoria para permanecer.
María Blanchard,1917,Composición cubista,ól/lz57 x 54. colec.particular 
La fuerza constructiva y el misterio de un cromatismo original y saturado en que el cubismo, además de estructura, era potencia de color en una concentración abstracta de belleza,hacían pensar en  lo que Apollinaire, -dentro del cubismo-, llamó orfismo,en 1913. Los lienzos expuestos provenían de museos españoles, europeos y americanos y de importantes colecciones particulares.
María Gutiérrez Blanchard, había nacido en 1881, -el mismo año que Picasso al que conocería en París-  en  una familia de la burguesía culta,-su abuelo fue fundador del periódico La abeja montañesa y su padre de El Atlántico-, pero empobrecida  tras la muerte del padre.Una deformidad física de la columna,la salud delicada, y la pobreza, ensombrecieron su vida pero no le impidieron mantener una lucha incansable por conseguir una obra personal y significativa.Ella misma decía que sus logros se debían  más al  trabajo que a la inspiración. 
Después de estudios de pintura en Madrid con destacados maestros, se trasladó  a París en 1909 con una beca de la Diputación de Santander. En 1912 conoció a Juan Gris, al escultor Lipchtiz  y a Picasso. Junto con Gris  frecuentó el círculo cubista de Picasso y  sus amigos españoles, latinoamericanos  y franceses entre los que se encontraban Vicente Huidobro y Diego Rivera.Ese mismo año María viajaría a Bruselas y  Brujas con Diego Rivera y Angelina Beloff con quienes compartía casa y estudio.
                                                      La comulgante,1914,ól/lz, 180 x124
Su primer cuadro importante, La communiante,  1914, se expuso con éxito en el Salón de Otoño de 1920. En él se conjugan con audacia- elementos de vanguardia,-la importancia dada a  la superficie-, con variaciones de  perspectiva tradicional (lineal para el suelo, caballera para el reclinatorio...) que crean una tensión propia de una visión plástica moderna. Además la "levitación" de la comulgante, los ángeles, el tratamiento del  traje y las cortinas, el modelado algodonoso de luces y sombras crean una atmósfera onírica" surrealista antes del Surrealismo.                                   
Al comenzar la Primera Guerra Mundial vuelve a Madrid donde comparte estudio con Diego Rivera y Angelina Beloff y en 1915 participa en la exposición de Los pintores íntegros,organizada por el Ramón Gómez de la Serna, "experto en greguerías y vanguardias".De esa fecha es el  retrato cubista que Diego Rivera hace a Gómez de la Serna.Ese mismo año gana una cátedra de dibujo en la Escuela Normal de Salamanca que decide abandonar por  las burlas crueles de los algunos alumnos frente a su deformidad física.
En  1916 la pintora se instala definitivamente en París donde morirá de tuberculosis en 1932. A su muerte el Ateneo de Madrid  celebra un acto en su honor con la intervención entre otros de García Lorca que lee Elegía a María Blanchard en su memoria. La familia recoge sus cosas, nadie se ocupa durante mucho tiempo de su obra y María desaparece. Pero la calidad de sus pinturas  hace que en distintas publicaciones se adjudiquen a Juan Gris y  el marchante Kahnweiler cuenta que algunos desaprensivos en los años cuarenta eliminaron la firma de María  y la sustituyeron por la de  Gris que sí estaba en el mercado. 
En su obra se distinguen etapas: 1907-1913 años de búsqueda e investigación plástica que se reflejará en obras posteriores. 1916 y 1919,  la etapa cubista. Y  1919 a 1932    vuelta a la figuración ya con la impronta cubista y  reflejos  de luz que crean calidades cristalinas y que son también una marca del último estilo.

   Vega Tora Holmström, Retrato de M.Blanchard, 1921. 
        De 1916-1919, cubismo


Últimos años, a partir de 19191, vuelta a la figuración

 



Resultado de imagen de María Blanchard las dos hermanas



El País, 21 oct, 2016:Arte a pesar de la Gran Guerra

No hay comentarios: