" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

domingo, 7 de septiembre de 2008

LÚCIDA Y FULGURANTE JEANNE MOREAU

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EN UNA ENTREVISTA EN XLSemanal  LA ACTRIZ FRANCESA JEANNE MOREAU DICE CON SENCILLEZ COSAS PROFUNDAS  Y LÚCIDAS, A SUS ESPLÉNDIDOS 80 AÑOS.CHAPEAU!



En 1982 padeció y superó un cáncer. En 1997, Esquire la eligió una de las "100 mejores personas del mundo". Acaba de presentar su última película Plus tard tu comprendras y tiene planes inmediatos para seguir trabajando. Se  gana cada día, lo merece.




"El pasado 23 de enero cumplió 80 años y el cine europeo aún lo celebra. Musa de Jean Renoir, Orson Welles, Luis Buñuel, Louis Malle, Jean-Luc Godard, Michelangelo Antonioni, François Truffaut, Joseph Losey, Reiner W. Fassbinder, Elia Kazan, Peter Brook, Wim Wenders, Roger Corman y una larga lista de clásicos, la gran Jeanne Moreau ha grabado a fuego su nombre en más de 125 películas y, por ellas, en la historia del cine."[-]

XLSemanal.Acaba de presentar una película, Plus tard, tu comprendras, filmará otra en Canadá, tiene proyectos de teatro, integra el jurado que eligirá el filme que representará a Francia en los Oscar de 2009...Además de fuerte, es usted una mujer sorprendente.

Jeanne Moreau. Lo más sorprendente de mí, sin que suene arrogante, es que he logrado ir cambiando a medida que el mundo cambia. Y lo hace muy, muy rápido.[-]


XL. En 2001 fue nombrada la primera mujer académica de Bellas Artes en la historia de Francia y en su discurso de investidura habló del tiempo como de un profesor...
J.M. Sí, de un profesor cruel, pero magnífico. Un profesor cuyas lecciones, que a menudo queman, enseñan cosas enormemente enriquecedoras.


XL. ¿Cómo es su relación con el tiempo?
J.M. Con los años, me he vuelto más generosa. Cuando eres joven te aferras al ego porque te sientes frágil, pero con el tiempo, adquieres flexibilidad. Ante la vida y el cine. Me he vuelto más rápida en la concentración, más maleable para adaptarme a los directores, aprecio más sus respectivos talentos. Comprendo mejor la naturaleza del otro. Y físicamente ¿por qué hablar de la esclerosis? Hay algo más que el cuerpo; ante todo vivimos entre certezas y misterios. Yo nunca he detestado envejecer; es ineluctable. Amo el destino.[-]


XL. Lo cierto es que, tras 60 años trabajando, usted continúa, al
parecer, intacta.
J.M.Es que no hay diferencia entre mi vida privada y profesional:soy una mujer-artista.El cine me interesa más allá de mí. Es mi forma de vida, mi ética, mi moral, mi manera de existir plenamente. Nunca acepté cualquier cosa; siempre me guió una especie de juez interior con una gran exigencia, algo que sin duda me viene de mi formación en la Comédie-Francaise. Y, además, mi aprendizaje en la vida se ha realizado a través de encuentros con los diferentes directores, con los personajes que he encarnado, que no se me parecen y que me han llevado a aventuras insospechadas. Han sido 60 años enormemente enriquecedores y espero que el flujo creativo del cine me atrape hasta el final.


XL. Y con 80 años recién cumplidos continúa aprendiendo. No se relaja...

J.M. Es que la vida está hecha para progresar, aunque resulte duro, y cuando es muy larga, como la mía -yo no lo había previsto-, me digo que debe de haber una razón. Nunca hay que dejarse atrapar por lo convencional: es el gran peligro de todo ser viviente. Lo convencional es como una prisión. He tenido una vida aventurera y no he buscado la fortuna ni la estabilidad. Nunca las necesité para sentirme segura, lo que no quiere decir que no haya vivido momentos de angustia, pero comprendí muy pronto que nada de eso tenía importancia. Es una actitud un poco mística y pagana...Con el paso de los años, veo cómo la gente se estanca. Es la muerte antes de la muerte. Hay gente que resiste mal.


XL. ¿Ha tenido precio semejante libertad?
J.M.Sí. Viví siempre más como un hombre, en el sentido de ser muy libre para mi época, pero lo pagué aprendiendo a transformar la soledad severa en un privilegio, en una riqueza. En cierta forma he sido un poco marginal; estar del lado de la minoría que expresa la verdad es mi naturaleza. Pero he tenido mucha suerte: he sido una insumisa y, pese a ello, aceptada por los demás.[-]


XL. Orson Welles decía que usted era "la mejor actriz del mundo".
J.M. Con él fue todo magnífico desde el primer encuentro y descubrí la intensidad del nuevo cine. Entendí también que ser una estrella no significa nada; son la humanidad y la sensibilidad lo que cuenta. Welles era poderoso y frágil a la vez, muy autodestructivo, siempre vulnerable, como un alma errante. Yo le he estado siempre muy agradecida porque cuando le dije que me gustaría dirigir películas, él fue el único que me ayudó.



XL. ¿Con qué momento de su vida se quedaría?
J.M. Sin duda, con el de ahora. Y si debiera escoger alguno de mi carrera, me quedaría con todos y cada uno. El cine me ha permitido ir siempre más allá, descubrir nuevos territorios, desconocidos, inesperados, física y mentalmente. Nunca me ha gustado pisar dos veces en el mismo lugar. No quise ni quiero perder el tiempo en lo que conozco; descubrir ha sido mi razón de vida y ser actriz, una forma de reinventarme constantemente. Espero poder seguir haciéndolo siempre.



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